martes, 28 de diciembre de 2010

EL BICENTENARIO UNA ACTIVIDAD QUE LLEGÓ A TODOS




Año Bicentenario
Primera
Escrito por Katherine Castañeda Romero
martes, 28 de diciembre de 2010
EL LIBERAL, POPAYAN

Una actividad cultural que llegó a todos

Durante 2010, el Departamento vivió la cele­bración del grito de Independencia en todo su esplendor.

Fotos archivo y suministradas / EL LIBERAL
El Sabio Francisco José de Caldas fue la imagen de la celebración de los 200 años de Independencia en el Cauca.


sociales@elliberal.com.co
http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=AME&pagina=http://www.elliberal.com.co


Los 200 años de Independencia de Colombia fueron el tema central del país en 2010.

Desde la Presidencia de la República se invitó a todas las regiones a participar con actividades que rememoraran la historia colombiana.

Y así fue. En esta sección­ del país, a través de la Gobernación del Cauca se organizó la Comisión Transitoria para la Celebración del Bicentenario integrada por personalidades del clero, fuerzas militares, universidades, policía, empresas privadas, academia de historia y la Secre­taría de Educación Departamental, entre otras.

El docente y escritor Marco Antonio Valencia, Secretario­ Ejecutivo de la Comisión, quien impulsó más 340 eventos apoyado por las casas de cultura, instituciones educativas, medios de comunicación, comunidades de intelectuales y artistas organizados, habló con El Liberal y le contó cómo fue este año histórico.

¿Qué se logró con la cele­bración del Bicentenario?

“Que todos los medios de Comunicación de la región –sin excepción–, acompañaran un programa gubernamental de cultura sin cobrar, atendiendo el llamado de empresas con responsabilidad social. Además de gestionar una gran cantidad de eventos con recursos económicos limitados, la única instrucción­ que recibí fue “hay que celebrar el Bicentenario” y como en la historia de la ‘Carta de García’, salí de la oficina del gobernador a cumplir la tarea sin saber por dónde comenzar, ni qué hacer”.

Entonces, ¿qué fue lo primero que hizo?

“Crear una oficina, un plan de trabajo y concertar un programa a partir de las ideas de los miembros de la Comisión,­ quienes hubieran querido desarrollar un plan de mega-obras­ extraordinarias­ pero no teníamos presupuesto suficien­te. Al final, la gestión desarro­llada fue exaltada desde la Consejería Nacional de la Presidencia para el Bicentenario porque fuimos uno de los departamentos más entusiastas, al punto de que me nombraron Consejero Nacional de Cultura, del Ministerio de Cultura de Colombia: 2010-2011”.

¿Qué obras se dieron durante el año Bicentenario?

“La Gobernación invirtió en la construcción del Edi­ficio Bicentenario sede de la Universidad Colegio Mayor; se instaló la estatua del General José María Córdova en la glorieta de Bellavista al norte de Popayán y se aportó para la construcción de la glorieta Bicentenario en el municipio de Silvia y la Casa de la Cultura de Bolívar. A las alcaldías les entregamos placas de gran formato como ‘testigo histórico’ para enriquecer su patrimonio y en la actualidad se pintan siete murales en diferentes localidades del Cauca relacionados con el tema. En Popayán, la administración construye un megacolegio con el nombre Bicentenario”

Marco Antonio Valencia Calle
Secretario Ejecutivo de la Comisión Transitoria para la Celebración del Bicentenario Cauca

¿Qué faltó por hacer?

“Como en el amor –en un programa educativo y cultural–, todo nunca será suficiente. Cómo me hubiera gustado llenar de estatuas las plazas o recuperar las que ya están deterioradas, redimir o invertir en el mantenimiento de los archivos históricos de los municipios, crear centros de memorias en cada pueblo, publicar una colección de libros y sedes que dieran cuenta exhaustiva de la verdadera historia que tenemos, traer conferencistas internacionales, reunir a las Academias de Historia de Colombia en Popayán, exhibir un ciclo de cine histórico para escolares, capacitar a más docentes en investigación de historia regional, contribuir de una manera más cierta a fomentar el sentimiento y el orgullo patrio a través de la creación de la Cátedra Cauca… en fin. Ojalá hubiera tenido recursos y tiempo para diseñar un programa hasta el año 2019”.

¿Qué fue lo más complejo de la celebración?

“Al principio muchos funcionarios no me colaboraban, era desesperante, y fue duro entender el sistema, elaborar proyectos, etc. Luego hubo personas que quisieron dañarme la imagen y el trabajo con comentarios malintencionados motivados por los celos y la envidia. Incluso, cerca del 20 de julio recibí correos electrónicos donde me amenazaban porque dizque tenía mucho protagonismo mediático y me estaba metiendo donde no debía, pero resistí y no renuncié. Eso sí, después de esa fecha tuve que bajar de perfil, cambiar mis horarios y tratar de no salir más en la prensa por físico miedo. Pero gracias a Dios y al apoyo de muchas personas que me acompañaron de manera desinteresada cumplimos las propuestas bosquejados en el programa de trabajo”.

¿Sirvió la celebración del Bicentenario para revivir el sentimiento patrio como se pretendía desde la presidencia de la República?

“Al respecto algo se hizo. A través de las conferencias y el trabajo escolar se logró que mucha gente, y especialmente las nuevas generaciones tuvie­ran más conocimiento y respeto por su historia; pero hay que ser realistas y tenemos que decir que faltó mucho por hacer tanto en las regiones como a escala nacional. Faltó tiempo y recursos. No se aprende a querer por decreto. Para que la gente ame a su país tiene que conocerlo, vivirlo, recorrerlo, cantarlo, saborearlo y ese es un proceso largo”.




Actividades centrales del Bicentenario

1. Concursos escolares para la celebración del bicentenario: pintura, fotografía, cuento, carta a un prócer, carteleras y teatro.

2. Feria de la ciencia escolar en honor al ‘Sabio’ Caldas. Construcción e inauguración del Edificio Bicentenario del Colegio Mayor del Cauca.

3. Instalación de la estatua del prócer.

4. Ciclo de conferencias históricas, a cargo de la Academia de Historia del Cauca.

5. Reconocimiento y socialización de la vida y obra del Sabio Francisco José de Caldas, a cargo de la Fundación Amigos del Sabio Caldas.

6. Ciclo de conferencias y debates por la diversidad regional y el mestizaje, a cargo de la Universidad del Cauca.

7. Reconocimiento a 480 personajes de hoy, que son ejemplos para las nuevas generaciones por su trabajo social en la cultura, la política, el deporte, las artes y el trabajo comunitario, a través del botón conmemorativo ‘Francisco José de Caldas’.

8. Publicación del libro Caucanos en la Independencia, de Guido Enríquez Ruiz.

9. Honores a los restos simbólicos de Manuelitas Sáenz, a través de una jornada cultural y académica de dos días.

10. Creación de tertulias y jornadas culturales a nombre del Bicentenario en los municipios.

11 . Publicación del libro: Las memorias del Bicentenario en el Cauca 2010.

12. Celebración del 20 de julio a través del Concierto Nacional.

13. Composición de una misa especial para la celebración del Bicentenario. Partitura, Música y letra del maestro Horacio Casas.

14. Exposiciones de pintura, dibujos, fotografías, conciertos musicales en todos los géneros y obras de teatro de artistas organizados, ONG, casas de la cultura y universidades, en homenaje al bicentenario.

15. Recorridos turísticos de escolares y ciudadanos varios por la Ruta del Libertador en Popayán, y los museos de la capital caucana.

16. Gestión y contratación de siete murales de gran formato para los municipios del Cauca, con tema histórico a cargo de la Universidad del Cauca.

17. Entrega de una placa conmemorativa para la historia que dice “honor y gloria al pueblo de…”, hecha en granito y de gran formato para ser instalada en el frontis de cada administración municipal por parte de las alcaldías.

18. Formación de ochenta maestros en investigación histórica a través del programa Ondas Bicentenario, con apoyo de la Secretaría de Educación, Universidad del Cauca y Colciencias.

19. Publicación de la revista Bicentenario Cauca, plegable, himnos y calcomanías para llevar el mensaje del Bicentenario por los municipios.

20. Conferencias sobre la historia y participación del Cauca y las gestas de independencia por parte del Gobernador del Cauca, Guillermo Alberto González, en Quito, Ecuador, y Lima, Perú.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

POSITIVO BALANCE EN CLAUSURA DE LAS ACTIVIDADES CONMEMORATIVAS DEL BICENTENARIO EN EL CAUCA

340 Eventos registró la Comisión Bicentenario del Cauca, a lo largo y ancho del departamento. Casas de cultura, municipios, instituciones educativas, grupos organizados contribuyeron al éxito del programa bicentenario Cauca.

" MEMORIAS DEL BICENTENARIO EN EL DEPARTAMENTO DEL CAUCA 2010", es el libro que se presentó el 21 de diciembre del 2010. donde se recogen fotografias de los aspectos más sobresalietes y un conjunto importante de conferencias ofrecidas por la Academia de Historia del Cauca.

Los 42 alcaldes de los municipios caucanos recibieron placas conmemorativas del Bicentenario para ser instaladas en los edificios donde funciona la ademinstración municipal. Registro para la memoria y el patrimonio arquitectónico de los municipios.

LIBIA MARIA PERAFAN, coordinadora de Cultura del Cauca

El Gobernador del Cauca, exaltó a Libia María Perafan con el botón conmemorativo del Bicentenrio Francisco José de Caldas, por su gestión al frente de la cultura en el departamento y sus aportes al programa Bicentenario.

Aplausos y elegios recibió la Dra., Libia María Perafan por su gestión al frente de la Cultura de la Gobernación del Cauca.








ACTO DE CLAUSURA DEL BICENTENARIO CAUCA

Aspecto general del acto de Clausura del Programa Bicentenario Cauca, el martes 21 de diciembre, en el Salón de los Espejos de la Gobernación del Cauca

martes, 14 de diciembre de 2010

INVITACION COCTEL CIERRE AÑO BICENTENARIO CAUCA

Invitación
CEREMONIA DE CLAUSURA AÑO BICENTENARIO
EL DIA MARTES 21 DICIEMBRE A LAS 3PM

EN EL SALON DE LOS ESPEJOS
DE LA GOBERNACION DEL CAUCA

LANZAMIENTO LIBRO MEMORIAS DEL BICENTENARIO

ENTREGA PLACAS ALCALDES MUNICIPALES.
DIPLOMAS A LOS DIPUTADOS Y SECRETARIOS DEL BICENTENARIO

domingo, 12 de diciembre de 2010

EXPOSICION DE CARTELERAS CALDONO

INSTITUCION EDUCATIVA LOS COMUNEROS

miércoles, 8 de diciembre de 2010


INSTITUCION EDUCATIVA
SAN JOSE DEL MORRO

martes, 7 de diciembre de 2010

DONDE Y CÓMO NACIÓ LA PALABRA "COLOMBIA"?




ELPAIS.com >InternacionalANÁLISIS

Colombia: un nombre continental para un estado nacional
De la misma manera que EE UU se apropió del nombre continental de América con su independencia en 1783, un proceso paralelo pero más complejo fue el experimentado con el nombre de Colombia. El historiador Aimer Granados, de la Universidad Autónoma Metropolitana-Cuajimalpa (Ciudad de México), nos relata las aventuras de los nombres de Colombia desde el siglo XVI en adelante
AIMER GRANADOS 16/08/2010

'Los nombres de América'

El nombre Colombia en la historia moderna de América siempre tuvo algo de mítico, con resonancias a la epopeya del descubrimiento colombino. Hoy, este nombre se refiere a una identidad política nacional: desde fines del siglo XIX, los colombianos así se identifican, pero no siempre esta representación nacional tuvo tal connotación.

El término "Columbia" fue utilizado también para referirse a la naciente nación norteamericana, aunque nunca llegó a oficializarse como tal en ningún documento



Tal vez desde fray Bartolomé de las Casas estuvo presente la idea de llamar al Nuevo Continente o, al menos a una parte de él, con un nombre alusivo a su descubridor Cristóbal Colón. "Columba" fue el toponímico que utilizó el fray. En la época de las independencias hispanoamericanas, "Colombia", como nombre, indistintamente fue utilizado para denominar alguna porción del continente, pero, más precisamente, entre 1819 y 1830 para nombrar el proyecto político en torno al naciente y efímero estado nacional Colombia, más conocido como la "Gran Colombia", creada por Simón Bolívar. Este proyecto político constituyó una nueva nación construida a partir de un cuerpo de vasallos reales que se separaron violentamente de su soberano en las provincias que habían sido parte de tres divisiones territoriales de la Corona española: un virreinato (Nueva Granada), una capitanía (Venezuela), y una presidencia y audiencia (Quito). (Véase el mapa que acompaña este texto).

Al hacer la historia del nombre "Colombia", también es necesario referirse a la Independencia de los Estados Unidos de America en 1783. En este contexto, el término "Columbia" fue utilizado para nombrar al Continente, pero también para referirse a la naciente nación norteamericana, aunque nunca llegó a oficializarse como tal en algún documento constitucional o de carácter oficial. Más bien, estuvo asociado a algunos poetas y círculos literarios de la época, y fue utilizado para bautizar diferentes divisiones políticas de los Estados Unidos.

La "República de Nueva Granada"

El venezolano Francisco de Miranda castellanizó la expresión "Columbia" y acuñó el nombre "Colombia". Miranda utilizó este toponímico para referirse alternativamente al hemisferio occidental, para nombrar a la América Española, o para bautizar a la nación que pensaba crear en los antiguos territorios de la monarquía española en América, una vez éstos se hubieran independizado. La capital de dicha nación se llamaría "Colombo". Hacia mediados del siglo XIX, los colombianos Tomás Cipriano de Mosquera y José María Samper todavía insistían en sus escritos en llamar "Colombia" a la América del Sur. En 1875, otro colombiano, Ezequiel Uricoechea, nombra "Colombia" a Sudamérica. Por su parte, el puertorriqueño Eugenio María de Hostos renombró a Hispanoamérica como "La América colombiana, Colombia y Continente Colombiano". Hacia fines del siglo XIX, la polisemia del nombre "Colombia" derivó hacia un solo significante, esto es, la actual República de Colombia.

Cabe aclarar que si bien esta breve reseña histórica se centra en el nombre "Colombia", al menos entre 1830 y 1863 el nombre que alimentó el imaginario político y de nación de lo que constituyó el antiguo virreinato de la Nueva Granada fue la "República de Nueva Granada". Nueva Granada como nombre y como entidad política, territorial e histórica, tuvo mayor fuerza que su rival Colombia en el contexto de la transición colonial hacia los tiempos republicanos. Efectivamente, exceptuando la década colombiana (1819-1830), la denominación República de Nueva Granada sancionada por la Constitución de 1832 y luego la Confederación Granadina, aprobada por la Constitución de 1858, fueron los nombres que dieron rumbo al nuevo estado nacional. Pero la Constitución de 1863 regresó al nombre de "Colombia" al formar los Estados Unidos de Colombia y a partir de la Constitución de 1886 se adoptó el nombre de "República de Colombia".

Más allá de la cultura

En los inicios de la década de 1980 los estudios sobre la nación enfilaron los análisis hacia aspectos relacionados con la cultura que poco habían aparecido en los estudios sobre la formación de los estados nacionales. Es en este ámbito de la cultura y de las representaciones e imaginarios en torno a la nación en donde una historia del nombre "Colombia" se torna interesante en la medida que permite estudiar la delimitación de un espacio cultural que, en una temporalidad que tal vez se extienda hasta fines del siglo XIX, sino es que más acá, permitió consolidar el estado nacional y una identidad nacional colombiana. Este proceso fue largo y lento y tuvo que ver con la entronización en el imaginario de los futuros colombianos, de rituales civicopatrióticos, símbolos patrios, un relato de la historia nacional, una literatura nacional y, ante todo, ciudadanos que se pensaran como integrantes de una comunidad imaginada llamada Colombia.

Cabe señalar que el proceso de formación de la nación colombiana no se agota en procesos atinentes al ámbito de la cultura. De él también hacen parte entre otros aspectos, la definición del territorio, las pugnas de carácter político (guerras civiles) en torno a problemas tan fundamentales como la adopción de la forma de gobierno y constitución del Estado (centralismo o federalismo), las relaciones Iglesia-Estado y, por supuesto, los aspectos relacionados con la economía, la formación de un mercado interno nacional, los avatares del fisco, el problema de los impuestos y la inserción de la economía nacional al capitalismo internacional. Evidentemente, también hace parte de este proceso la formación de una sociedad moderna que hizo su tránsito de súbditos a ciudadanos, de sociedad estamental a sociedad de clases, de comunidades indígenas y negras a individuos libres e iguales ante la Ley.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

SOTARÁ, RUTA ECOTURÍSTICA Y CULTURAL DE COLOMBIA…..

Por: Astrid Ximena Cabrera T

Para los amantes de la vida tranquila, la riqueza natural y los buenos momentos, Sotará les tiene un excelente Plan para desarrollar todos los fines de semana….

A tan sólo, 45 minutos de la ciudad de Popayán, podemos adentrarnos en un territorio con múltiples oportunidades para vivir con amigos y familia: Bienvenidos al Municipio de Sotará, Ruta Eco Turística y Cultural de Colombia.

Con toda la seguridad y hospitalidad que la alberga, esta bella y enriquecedora región departamental ofrece al visitante privilegiadas oportunidades de conocer varios de los parajes naturales más hermosos del sur occidente colombiano.

De algún modo, el trayecto y riqueza paisajística que nos brinda el recorrido hacia Paispamba, su cabecera municipal, nos aproxima a una franja natural casi desdibujada en el universo inmensurable que nos ofrece en cada uno de sus parajes nativos, una oportunidad para disfrutar de la gran biodiversidad en flora y fauna, además del Patrimonio Cultural e Histórico que posee el Hostal El Molino, Francisco José de Caldas, el cual está ubicado a tan sólo 15 minutos de la cabecera municipal.

LA ADMINISTRACIÓN MUNICIPAL DE SOTARÁ, SE VINCULA AL BICENTENARIO:

Como una completa propuesta de gobierno, pensada y desarrollada por el Ingeniero Hermógenes Obando, Alcalde Municipal y los funcionarios y empleados públicos, quienes lo acompañan en este gobierno local, hasta el año 2011 y considerada como la primera Administración Municipal en forjar procesos trascendentales en materia turística y cultural en la región, actividades que han tenido gran impacto a nivel departamental y nacional y bajo su slogan y Plan de Desarrollo “Comunidad en Acción”.
Trabajando mancomunadamente con la población del Municipio de Sotará y sobretodo con la Junta de Acción Comunal de la Vereda El Molino, cuyo representante legal es Yovanny Montilla, se ha podido fortalecer un proceso dinámico y enriquecedor en el Hostal que lleva el nombre de su vereda y que debe su importancia al legado infundado por el Sabio Caldas en dicho recinto, al construir el Molino Hidráulico, el cual permitió moler el trigo a muchas familias de la época, un lugar extraordinario, marcado por el verde de sus praderas y la hospitalidad de sus gentes.

Declarado por la Gobernación del Cauca, como Bienes del Patrimonio Histórico y Cultural del orden departamental, el Molino, el Hostal y el Sendero del Sabio Francisco José de Caldas, merecen reconocimiento gracias al incansable trabajo realizado por la Administración Local y por los administradores del Hostal, quienes han unido esfuerzos para integrar a su marcha a entidades públicas y privadas de la Nación y del Cauca, con el fin de fortalecer la inversión de recursos en la restauración de este bien inmueble Sotareño.

Y es así como el pasado 23 de abril de 2010, en la cancha principal de la Vereda El Molino, se llevo a cabo el gran evento VIDA Y OBRA DEL SABIO FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS, en el marco de celebración del Bicentenario de la Independencia de Colombia. En la actividad cultural, se evidenció el exhaustivo proceso de investigación que han desarrollado los estudiantes y docentes de las Instituciones Educativas del Municipio de Sotará, quienes han querido profundizar en la destacada existencia y el legado que dejó este prócer de la Independencia.

Un certamen rodeado de éxito, bajo el acompañamiento de grandes invitados, no sólo del ámbito departamental y local, entre ellos el Gobernador de los Caucanos quién impuso el Botón del Bicentenario a quince líderes de la región, incluyendo al Alcalde de los Sotareños, Hermógenes Obando, como una muestra de gratitud hacia las manifestaciones valerosas e importantes que han venido desarrollando en materia turística y cultural en la región.

Y es que el Municipio de Sotará, es todo un derroche de belleza, tanto así, que en cada Corregimiento se pueden apreciar muchos atractivos históricos – culturales que se pueden disfrutar con seguridad y tranquilidad en cualquier época del año, para explorar con grandes cargas de aventura, cultura y pasión por las bellezas de la naturaleza y por el territorio que desde tiempos remotos, ha marcado la pauta por su extensión y riqueza en el sur occidente colombiano.

* Paispamba, significa el País de los vientos, ya que las montañas interponen allí su soberanía al paso impetuoso del viento y el aire es tan puro que sólo permite el paso del silencio, tranquilidad que debemos respetar ya que la Naturaleza cada segundo va tejiendo mas años de supervivencia para nuestra Humanidad.
Venga y disfrute de esta experiencia única y maravillosa

viernes, 26 de noviembre de 2010

CELEBRACION BICENTENARIO



jueves, 25 de noviembre de 2010

DESFILE BICENTENARIO EN POPAYAN


jueves, 18 de noviembre de 2010

TERTULIAS CAUCANAS SOBRE EL BICENTENARIO GANAN CONVOCATORIA



Tertulias Bicentenario


Bogotá, noviembre de 2010



El pasado 23 de junio la Embajada de España, la Biblioteca Nacional y Fundalectura lanzaron un nuevo reto: organizar tertulias en torno al Bicentenario. Los convocados fueron todos los colombianos interesados en conformar grupos dispuestos a leer y conversar sobre la música, el teatro, la economía y los personajes que marcaron la época de la Independencia.



Durante cuatro meses la Fundación se encargó de responder las inquietudes de las agrupaciones interesadas en participar, muchas de ellas pertenecientes a centros históricos, bibliotecas municipales o casas de la cultura. La convocatoria cerró el pasado 12 de octubre, con propuestas de 22 de los 32 departamentos del país.



Un jurado especializado se encargó de leer y evaluar las propuestas, en general resaltó la iniciativa de los grupos por organizar actividades en torno al Bicentenario que no sólo involucran a los miembros de las tertulias, sino que se irradian a otras poblaciones, como niños y jóvenes escolarizados, grupos de pensionados y personas atendidas en comisarías de familia, a través de otras actividades de lectura.



¿Qué recibirán los ganadores y quiénes son?



Los ganadores recibirán un morral de lectura con una colección de 25 libros relacionados con la historia y los personajes que protagonizaron la independencia de Colombia. Fundalectura y la Biblioteca Nacional acompañarán a los seleccionados durante seis meses, para que fortalezcan sus actividades y vínculos con las bibliotecas de sus municipios o ciudades.



Los grupos seleccionados en esta convocatoria son:

EL BOSQUE DE LAS HELIOCONIAS DE SANTANDER DE QUILICHAO

RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA LIBERTAD DE POPAYAN

lunes, 1 de noviembre de 2010

CARTA A UN PROCER DE LA INDEPENDENCIA

UNA NOCHE EN VELA
pro: TEOS
Era una noche lluviosa de 1816, una noche oscura cargada de presentimientos y olor a muerte, un espacio negro en el tiempo que preludiaba el doloroso encuentro de nuestro bien recordado prócer Camilo Torres con la impaciente muerte, allí está su fiel y abnegada esposa doña María Francisca tras los barrotes de arte colonial de una de las ventanas de su casa, frágil y misteriosa dueña de pensamientos fúnebres y de temblores fuertemente anclados de su desvelada alma, con la mirada trémula, la mente puesta en su amado compañero, y el corazón oprimido por un aire lúgubre que flotaba en el ambiente, como si supiera que estaba tejiendo en la coordenada del tiempo una terrible tragedia, con sus níveas y temblorosas manos abre un viejo baúl, del cual se escapa una fragancia enmudecida por los días y saca de allí una bolsita de tela repleta de papeles amarillentos y delicadamente doblados, eran las cartas que Camilo Torres le había dirigido durante largos y bien vividos años, se sentó frente a un cuadro de bordes bordados con la foto de su amorosa familia y empezó a leer esas profundas y cálidas líneas a la luz de la chimenea.
Tenía en sus manos la primera carta de amor en la que él le hacía una descripción, con esa dulzura y sensibilidad que la enamoraron y de la noche en que se conocieron, en ese momento le llegan muchos recuerdos y como si cada palabra arrancara del rincón de la memoria, momentos que estaban en la penumbra insoldable de su mente, trajo entonces a su pensamiento aquella fiesta, en la que ella estaba con un vestido color rosa y tiernos encajes que cubrían con delicada coquetería la punta de sus pies.
De repente, un caballero que se distinguía entre todos por su elegancia y buenos modales, la invitó a bailar, María Francisca no puede olvidar el miedo que sintió, cómo temblaban sus piernas, era apenas una niña y el todo un hombre y manos grandes y frías, y la tierna mujercita dejó reposar sus pequeñas manos en las de ese distinguido varón. Aunque Camilo era de pocas palabras, esa noche no vaciló en hablar, se explayó en reflexiones y le hizo muchas preguntas a las que ella, con su voz suave y temblorosa respondía lacónicamente.
Después con pausa y como si nunca hubiese posado sus hondos ojos sobre ellas, leyó las cartas del noviazgo, hermosos poemas que él le escribía constantemente, y mientras los leía, a pesar de que muchos años habían trascurrido ya, sentía que el amor por este maravilloso hombre no había menguado, por el contrario se había fortalecido como un árbol junto a las corrientes de agua.
Ese sincero sentimiento estaba tan clavado en su frágil corazón que le quitaba el aliento, tras este aluvión de emociones mezcladas con un temor sin fundamento aparente, decidió continuar su lectura, ya que se había propuesto calmar tal ansiedad y pensó encontrar en su bolsita adorada algo con que ahogar ese miedo.
Halló entonces una nota de menos de veinte palabras, en la cual le pedía desde algún lugar del país, su mano en matrimonio, recordó la ceremonia nupcial, como uno de los acontecimientos más felices de su vida, ese día ella fue la princesa de su propio cuento de hadas, y por fin iba a estar con el hombre que amaba.
En ese momento una lágrima empezó a correr por su pálido y tierno rostro, ella sabía que algo malo estaba pasando, algo le decía que su esposo estaba en peligro, nunca antes ella había experimentado semejante zozobra, a pesar de los innumerables riesgos que Camilo había enfrentado en su obstinada valentía y arrojó y en su firme deseo de alcanzar la Independencia de su tan amada tierra; tenía pánico de perderlo, no se imaginaba su vida sin él, ya se acercaba el amanecer raudo y frío y leyó la última carta en la que expresaba el sentimiento de culpa que lo agobiaba por estar lejos de casa en el día que nació su precioso hijo, hablaba de lo importante que era para él recibir un nuevo miembro de la familia, entró la mucama de la casa a la pulcra y sombría habitación y con frases entrecortadas e ideas que daban vueltas y que por fin tomaban forma coherente confirma lo que su corazón ya había intuido en la noche de recuerdos y temores: “Su esposo está muerto, ha sido abaleado por los enemigos de la Patria”. El silencio se adueño de la habitación y aún más sombría y más helada que antes y con una expresión de amarga desolación y triste agonía concluyó la vigilia más escalofriante de su vida.

domingo, 10 de octubre de 2010

EL MÁS ALLÁ FUSILADO DESDE NINGÚN COMIENZO

carta a un prócer

POR: ARTEMISA

“Es hora de que te acuestes Francisco José, el famoso molino que te tiene pensando puede esperar hasta mañana, tienes que descansar, en la vida hay cosas más importantes que ver como corre el agua sobre el río”, con estas palabras su tía pretendía que el sabio Caldas le diera un descanso a su cuerpo, sin embargo Francisco no estaba pensando en el molino, pensaba en lo corto que la presidencia de su amigo y compañero Camilo, y cómo Popayán se había convertido en el refugio de los rebeldes que aún soñaban con la Independencia de Colombia; pensaba también en el valor del Conde de Valencia que dejó a un lado la rica mesa, la comodidad de sus aposentos y las grandes fiestas de la aristocracia española, para venir a luchar en estas tierras y en esta ciudad del sur rodeada de monte puro bajo el azul destellante de las noches frías de verano.
En la guarnición de la ciudad, la noticia se esparcía como pólvora, estaba en boca de todos, apresarían a Camilo, Francisco, Manuel José y al Conde de la casa Valencia, nada podrá cambiar está orden, simplemente se esperaba el momento oportuno, el plan es simple, apresarlos y sacarlos lo más rápido posible hacia la capital del Reino de Granada. El molino con el que soñaba el sabio, debía esperar y grandes nubarrones se acercaban sobre esta pequeña villa, a nadie le pasaba por la mente que esta tormenta tronaría sobre la historia del país durante los próximos cien años. Francisco acababa de dormir, cuando con antorchas y fuertes golpes que amenazaban destruir las trancas del portón, fue despertado, en pijama y cubierto con su capa negra y aún húmeda por su aventura sobre el río que limita con el huerto de la casa, es empujado por los antiguos callejones y conducido por el puente del Humilladero hacia la vieja cárcel de Popayán.
En la mañana del lunes, los carpinteros fueron llamados con urgencia, debían adecuar una vieja carreta como una cárcel rodante, el martes al amanecer debía estrenarse la obra. Ese día Popayán, no salía de su asombro, 20 guardias con mosquetes en posición de disparar, no permitían el cruce del puente hacia la cárcel. Bajo esta tensa situación, el Gobernador de la Provincia del Cauca, ordena adelantar la salida hacia Santafé de Bogotá de los cuatro reos, la acusación es muy grave atentaron contra la corona de la Madre España.
Hacia las diez de la mañana cuando puntualmente, tanto en verano como en invierno se desataba el torrencial aguacero de la noche, se estrenó esta obra con los cuatro amigos, que atados de manos y cuello son conducidos hacia el oriente por los páramos rocosos del Cauca, la niebla cubre a lo lejos el desfile; veinte guardias al mando del oficial Ventura Molinos, hombre bueno quien se encuentra entre el cumplir de su deber como soldado o actuar como su conciencia y su pensamientos le dictan. ¿Qué hacer en estos momentos?, ¿Cumplir una orden? o ¿Pasar a la historia como un héroe de los nuevos caminos de América?
Ventura recuerda que meses atrás cuando su madre aún vivía, el sabio, en compañía de su tocayo Francisco Castrillón le ayudó a reconstruir su resquebrajada casa, la cual permanecía agrietada desde el último terremoto, el mismo que destruyó la Catedral y causó un incendió que acabó con seis casas en la Calle de los Bueyes. Aún recordaba el abrazo que su madre les dio, mientras corrían lágrimas de agradecimiento el día del enteje. Su casa ya no tenía techo de paja, ahora tenía teja de barro, como las grandes casonas de la plaza.
En medio del desfile militar, un carruaje con una celda y cuatro presos, un hijo de la aristocracia española, el conde como lo llaman, Francisco José un inventor, Camilo ex presidente de la Gran Colombia y Manuel José un hombre rápido y de buen humor; marcha el desfile hacia la muerte, todos saben que llegar al Huila significa tocar las aguas del río Magdalena y acelerar la llegada a Santa Fe de Bogotá y Bogotá significaba fusilamiento a mando del terrible pacificador Morillo.
Sin embrago, en esta tarde fría sólo hay una infinita paz en el ambiente, a lo lejos se divisa el Volcán Puracé, rígido, cruel y hermoso. Tras una parada de descanso, en medio del remordimiento de Ventura Molinos, los cuatro discuten sobre el guiño de ojo que en una tienda, con techo de paja, la hija del tendero les hizo antes de brindarles un agua de panela caliente con maíz típico de la región, Francisco discute con Camilo sobre a quién se dirigió aquel destello de coquetería, el Conde sonriente los observa, sabe en el interior que fue para él. Sin embargo, la discusión termina en una sonora carcajada cuando Manuel José anuncia que conoce a la tendera desde niña, es más la llaman “La Bizca”.
Quién podría imaginar que esas risas, que más parecían un paseo de amigos y compinches, eran el preámbulo de lo que sucedería catorce días después en la Plaza principal de Santa Fe de Bogotá, cuando los disparos cobardes de doce mosquetes, uno de los cuales tenía balas de salva, acabaron con la vida de estos cuatro próceres de la Independencia de Colombia, siempre me pregunto si antes de entrar los disparos al rostro de Camilo, Manuel José, Francisco y el Conde de Valencia, aún pensarían en la hija del tendero.
Sobre el oficial Ventura Molinos, no se conocen mayores detalles, el miedo pudo más que la voz de su madre muerta, días después del fusilamiento se supo que en un traspiés de su mula, en el camino de regreso, el animal cobró venganza de su eterna indecisión y lo mandó al fondo rocoso del río Cauca, cerca de la población de Coconuco, mientras agonizaba aún dudaba sobre la decisión que no tomó y el deber cumplido aún en contra de su corazón.

sábado, 9 de octubre de 2010

DEJA QUE TE CUENTE MI HISTORIA

carta finalista: escribale a un prócer

CLOCK

Cuando sentí que la soledad invadía todo mi ser tuve la necesidad de acortar las distancias entre tú y yo, es por eso que te escribo esta carta, desde la hermosa ciudad de Popayán. Sin duda alguna, este lugar fue construido por genios, su arquitectura es la más hermosa que jamás he visto y todas las cosas me hacen recordarte; es que aunque ha pasado tanto tiempo mi amor por ti sigue intacto.
No quiero que te angusties, pero nuestro ejército esta pasando por el peor de los momentos pues desde que salimos de Santa Fe, hemos enfrentado toda clase de problemas. Primero, fue la deserción, luego una peste que contagió la mitad de los soldados y ahora que llegamos a Popayán nos damos cuenta que el Cauca comienza a ser invadido por las tropas enemigas. Parece que el destino está conspirando contra nosotros, pero la valentía y decisión contrarrestan las adversidades.
A la ciudad llegamos el 26 de Junio, pero teníamos que esperar a que arribaran los refuerzos comandados por el Señor Custodio García Rovira, así que nos quedamos a descansar. Se convirtió en algo terrible para mí tener que estar encerrado en una casa, sabiendo que afuera había una ciudad tan fascinante como Popayán, pero esas eran las órdenes del Coronel Liborio Mejía y nadie las desobedece; además no era prudente que la gente nos viera por la calle.
No sabes cuanto admiro al Coronel, es un hombre lleno de valor y de amor por la patria. Nunca da paso atrás y hasta en las peores circunstancias se mantiene firme.
El 28 de Junio, en la mañana, recibimos la noticia de que los refuerzos prometidos por García Rovira no alcanzarían a llegar. Después de oír esto se nos dio la orden de formarnos en frente de la casa en la que nos estábamos quedando. Llenamos más de media calle, pues el ejército estaba conformado por casi 700 hombres. Nuestros superiores se reunieron entre ellos y después de un rato nos avisaron que marcharíamos hacia la cuchilla de El Tambo para darle Batalla a Juan Sámano que estaba atrincherado allí con un gran ejército.
El Coronel comenzó a pasearse por entre nuestras filas, y cuando estuvo en frente mío se detuvo para mirarme fijamente. Me pidió que les dijera a los encargados que enlutaran las banderas y destemplaran las cajas de guerra, porque íbamos para nuestros funerales. Sus palabras tuvieron un gran impacto en mí, por un lado me asustaban y por el otro me obligaban a luchar con entereza para poder vivir, o por lo menos morir con dignidad. Una vez cumplieron con lo que deseaba comenzamos nuestro largo caminar. Tuvimos que atravesar casi toda la ciudad; esa fue la única oportunidad que tuve para poder contemplar la refinada e imponente belleza del lugar.
Sediento de victoria el ejército atravesaba los abruptos caminos. Nuestro trasegar era toda una odisea, magnífica aventura de libertad, la tierra misma besaba los pasos de aquellos gloriosos hombres, cuya única coraza era el valor heredado de la patria agonizante.
Así fue pasando el tiempo hasta que completamos unas tres horas de camino. Llegamos hasta un lugar llamado Alto de Rio Hondo, era una montaña desde donde teníamos una gran perspectiva de la zona. Permanecimos allí hasta que un soldado le comunico al Coronel que había alcanzado a ver que en el puente más cercano se escondían los españoles. Efectivamente pudimos observar que nos estaban preparando una emboscada, pero como eran muy pocos se nos dio la orden de atacar inmediatamente.
Los enemigos al verse descubiertos comenzaron a disparar vanamente contra nosotros, casi en un intento desesperado de salvarse, pues nuestro ejército tenía claramente todas las de ganar.
Fue una batallita que no duro más de veinte minutos, pero como no perdimos ningún hombre y los españoles fueron aniquilados por completo, significó un gran estímulo para nosotros. Descansamos por media hora y luego continuamos nuestra marcha hacia El Tambo.
Fue un día pesado para todos, tuvimos que caminar por los indomables senderos con la continúa incertidumbre de ser víctimas de una nueva emboscada, pero pronto las tinieblas se apoderaron del firmamento así que tuvimos que pasar la noche en un caserío al que llaman Piangua.
El 29 de Junio, a eso de las cinco de la mañana, salimos resueltos a vencer en la batalla. Tardamos más o menos una hora en llegar a nuestro destino final. Todavía estaba oscuro así que decidimos esperar a que saliera el sol para tener mayor visibilidad.
El ejército quedó dividido en tres partes: la caballería y gran parte de la artillería siguieron por el camino real para atacar de frente a los españoles, todos los soldados de infantería nos quedamos bloqueando el único punto de retirada que tenía el enemigo. Un tercer grupo conformado por unas veinte unidades se quedó escondido en unos matorrales por sí teníamos que retirarnos.
Cuando por fin el sol mostró la cara pudimos ver que en las trincheras del enemigo estaban refugiados más de 1000 hombres, esta visión fue aterradora para los nuestros, y como el Coronel se dio cuenta del desaliento que había entre sus filas no pudo hacer más que arengarnos con una frase que levanto el ánimo de todos: ¡”Somos pocos comparados con el enemigo, pero les excedemos en valor y en decisión por la más justa de las causas”! Enseguida se nos dio la señal de ataque y los cañones comenzaron a disparar contra las trincheras que permanecían en pie. Pronto dos columnas enemigas salieron de su escondite para oponer resistencia, pero los pudimos enviar de vuelta a sus improvisadas murallas.
Los españoles disparaban sin tregua y sus cañones mataban a centenares de soldados, pero nosotros luchamos con vigor hasta que nuestras tropas se vieron demasiado diezmadas, pues nuestros esfuerzos eran inútiles porque las trincheras eran impenetrables.
La desesperación se apoderó de todos en el campo; algunos de nuestros superiores habían sido capturados y a nosotros se nos estaban acabando las municiones. Tan sólo veía a unos cuantos soldados corriendo en direcciones opuestas, tratando de salvar sus vidas.
Poco a poco los estallidos de las balas de los españoles fueron cesando, porque ya casi no tenían a quien dispararle y cuando creíamos que la suerte nos sonreía aparecieron detrás de nosotros las milicias de la caballería patiana que habían permanecido escondidas. Aún recuerdo con tristeza las exasperadas palabras del Coronel que anunciaba la retirada. Salimos a correr en dirección a El Tambo y a las dos de la tarde nos encaminamos nuevamente hacia Popayán.
Aquella fue una perfecta carnicería. Los cuerpos sin vida de los hombres opacaban el hermoso paisaje que se colorea en el lugar. Han quedado en mi memoria las más aterradoras imágenes y la frustración de que una vez más la patria es prisionera.
Cuando llegamos nuevamente a Popayán nos recomendaron que nos escondiéramos en una casa de patriotas, pues los españoles pronto vendrían a buscarnos ahora que tienen un control casi total de la zona.
En la casa en la que nos estamos quedando en este momento sólo hay una ventana por donde observo lo que está pasando en el exterior. Mis compañeros están muy tristes y nadie quiere hablar; por eso es que te digo que la soledad se ha apoderado de mí, porque a pesar de estar rodeado de tanta gente, es como si estuviera encerrado en una jaula olvidada. El coronel nos ha dicho que mañana nos trasladaremos a Río Negro, que es su pueblo natal.
Apenas está amaneciendo pero el bullicio del día de mercado ya se escucha por todos los rincones de la ciudad. A través de la ventana se puede contemplar el paso lento y elegante de las ñapangas vestidas con coloridos ropajes, en el fondo se levanta el hermoso Volcán Puracé, imponente y coronado de nieve.
Mi corazón emana paz cuando veo el montón de casitas blancas atravesadas por las calles empedradas. Tan sólo nos queda esperar y mantener la esperanza de que algún día podamos vivir con plena libertad.
Popayán, 30 de Junio de 1816.

lunes, 27 de septiembre de 2010

HEROINAS ANONIMAS.

Ruby Torres Londoño. Especialista en Pedagogía.

Estando en una de las tantas reuniones realizadas en la Sociedad Bolivariana de Santa Rosa de Cabal, planteé la idea de realizar un artículo o ensayo sobre las mujeres de la independencia, con el fin de hacer honor a sus esfuerzos y sacrificios a través de la campaña libertadora, para ello me apoyé de historiadores de adentro y fuera del departamento, viajado por algunas ciudades, y comunicado telefónicamente con personas relacionadas con el tema histórico que me apasiona y cual no sería mi desconsuelo, al enterarme que solo muy poquitas de ellas, hayan sido reconocidas, y han sido galardonadas, unas seis, creo. Las demás simplemente aportaron su granito de arena en tan emérito proceso, y uno que otro reconocimiento para aquellas valerosas mujeres que animaron a los hombres, confeccionándoles sus uniformes, llevando los mensajes, escondidos en los pliegues de sus faldas largas o en sus blusas con drapeados y alforzas o debajo de la ruana, chal o rebozo para que ningún esbirro pudiera encontrarlos, saliendo a altas horas de la noche, aprovechando la oscuridad, porque los faroles poco o nada iluminaban esas calles empedradas de los pueblos, para que hoy día estemos disfrutando de esa libertad, que tanto se soñó y por la cual entregaron la vida, sus hijos, sus esposos.
En ningún momento es mi intención demeritar la labor de esas mujeres tan nombradas, que en un esfuerzo sobrehumano, ayudaron al Libertador Simón Bolívar, o Santander, a Nariño, o a Córdova, sin importar dificultades ni vicisitudes para lograr su cometido, a quienes lucharon por la libertad de nuestras patrias. Jamás osaría dejar de admirarlas, pero las que quedaron en el anonimato, como aquellas mujeres que formaron un batallón el 20 de Julio de 1810, e iniciaron su marcha hacia donde se encontraba el armamento de los españoles, motivando a sus esposos e hijos, para que se escudaran en el cuerpo de ellas y pudieran acercarse a su objetivo, para apoderarse de los rifles y la pólvora, a cambio de los precarios puñales con que se defendían. Aquellas que armadas de valor, ayudaron a los soldados, azotados por el hambre y por el frio, lograron la libertad de estos países. Pero sí es digno de reconocer que hasta ahora, según me dijo una gran historiadora, Nelly Gómez de Ocampo que escribe un libro sobre las valientes mujeres de esa época, se han logrado identificar 750 mujeres, pero aun faltan muchas más que quedan y continuaran en el anonimato, pues nunca se conocerán sus nombres.
Una mujer humilde y sencilla de Marinilla Antioquia, que poco ha sido recordada, hizo un aporte importante a la guerra, entregó a sus 7 hijos varones a dos jefes patriotas para que participaran en la gesta de Independencia además no quiso recibir por tal motivo una pensión que le ofreció el gobierno, exclamando que la patria la necesitaba. Se trataba de Simona Duque, donde hoy funciona día funciona allí un geriátrico, pero en las escuelas y colegios de su población la recuerdan con el agradecimiento y el cariño valorando la entrega de una madre en favor de lucha emancipadora.
De aquellas que han estado en el anonimato, tampoco debemos olvidar a las europeas españolas, todas adineradas y de la realeza como marquesas, duquesas. Es el caso de Doña Carlota Rengifo, quien vivió en la población de Toro Valle, y donde allí se entusiasmó por las luchas libertarias, y ayudó a hombres y mujeres en la idea de la libertad, hasta que cayó en desgracia y sus propios coterráneos, le enviaron a su hijo que se encontraba en España para que le diera muerte, pero cuando ya estuvo frente a ella no se sintió capaz, y casi de inmediato lo mataron, mientras que su señora madre cae asesinada, al día siguiente en la plaza del pueblo cuando salía al mercado.
A través de todo lo expuesto, quedó claro que las mujeres eran asesinadas por sospecha, mas aun que pensaban en esos tiempos que las mujeres sólo servían para cocinar, atender al marido y cuidar los hijos. EL hombre era el amo. La mujer sumisa obedecía.

sábado, 25 de septiembre de 2010

DOSCIENTOS AÑOS DESPUES

AUTOR: JAIME OSWALDO YANZA LLAMUCA
Cuando se habla de celebración, en el mejor sentido de la palabra, se supone un evento que implica un ápice de felicidad, un espacio de recuerdos gratos, un regreso o una mirada al pasado para volver a un presente pletórico, en fin, la celebración siempre debe tomarse como referente de un hecho que por su magnitud, cambia para mejor el curso de la humanidad o afecta de manera significativa unas personas.
No obstante, en la celebración del Bicentenario de la Independencia sólo podemos hablar de la afectación significativa a unas personas, especialmente en el tema de la libertad. No se puede hablar ligeramente del bicentenario, ni se pueden hacer análisis chauvinistas con la intención de despertar un sentimiento patriótico en vía de extinción. Cuando me refiero a la libertad, me identifico con la expresión radiante y jubilosa de poder volar con la imaginación y con el espíritu. Vale la pena entonces mirar atrás y recordar qué sistema de gobierno teníamos antes del grito de independencia, pero más importante aún, analizar si la nueva república inició un verdadero proceso de depuración de la monarquía, o por el contrario, si el quiste de ese sistema fue inquebrantable y en su defensa maquiavélica, se disfrazó de democracia y siguió incólume su camino destruyendo y disipando, en medio de estruendosas carcajadas, la luz de la esperanza libertaria.
Quiénes ostentaban el poder al momento de la independencia, cuáles eran los referentes del pensamiento político de la época y, lo más importante, cómo y quiénes manejaban la economía nacional cuando se selló la independencia. No es el punto central de este artículo esgrimir nombres, ni entrar en temas xenofóbicos, pero de lo que se puede estar seguro es que los próceres de la independencia, algo tenían de españoles y de alguna manera esos genes ibéricos influenciaron sus decisiones, en especial en el campo político.
Debe entonces reflexionarse sobre el proceso político de los últimos doscientos años. La conformación de una Junta Militar que nombra el primer presidente del país, la elaboración de la primera Constitución Política y la reglamentación jurídica de las nuevas normas que regirían aquella sociedad, no deben ni pueden considerarse como punto de partida de una verdadera convivencia pacífica. No se ha considerado que todos los conflictos internos que se suscitaron desde los albores de la nueva república y que desembocaron en la guerra de los mil días (1.899 – 1.903), pudo ser, por el contrario, un retoño que creció en la conciencia de nuestros ancestros y que nos acostumbró a ver como las diferencias políticas se resuelven de manera violenta, teniendo o no la razón; la época de la violencia (1.948 – 1957), donde trescientos mil muertos son la muestra de la sevicia con que un ser humano, inyectado de fanatismo político, puede hacerle mal a su antiguo amigo, corrobora lo anterior, sin embargo, esos ríos de sangre se convirtieron en océanos y los mil días y la época de la violencia, quedan opacados ante los actos de terror que en la actualidad el conflicto armado protagoniza, pueden darse por bien servidas las víctimas de esos tiempos de horror, si comparamos aquellos hechos con los actuales, con la mirada rencorosa, con el odio infundado y el uso de la fuerza bruta de un hombre que, con moto sierra en mano, ve morir a otro lentamente mientras lo despedaza.
Doscientos años han pasado desde el día aquel en que un jarrón pudo ser la semilla que haría florecer los campos de la esperanza, de hecho, incentivó los deseos de cambio y ansias de libertad y emancipó a los nativos de esa época, los días se iluminaron pero la horrible noche nunca cesó. No es mucha la verdad académica que se transmite a través de los currículos afines a esta materia, durante muchas generaciones el sistema educativo ha permeado el pensamiento patriótico de los colombianos, cubriéndolos con un romanticismo histórico que se encargó de poblar su mente con héroes que tasaban su gloria en victorias militares, donde sus ejércitos eran sus propios peones y cuya mayor preocupación fue dejar sus haciendas solas para ir a la rapiña del poder, de ahí tantas guerras civiles y tantas Constituciones.
En sí, la reflexión de este artículo debe hacerse en torno a los niveles de nacionalismo que culturalmente manejamos, es decir, cómo se siente, qué se siente y qué implica ser colombiano cuando a la hora de una efemérides se pretende resaltar nuestro orgullo patrio. El devenir político de los últimos doscientos años no deja bien ubicado al país cuando de desarrollo social se habla, vale la pena comparar la calidad de vida actual con toda la tecnología a bordo, con aquella en la que nos compenetrábamos con la naturaleza sin el temor de un secuestro, un homicidio o un falso positivo, pienso que es bueno evocar el tiempo aquel en que el valor del dinero no se media por su peso monetario sino por el empeño de la palabra y la transparencia de los valores ciudadanos y sociales.
Doscientos años han pasado desde que la estrella de la esperanza comenzó a brillar con más intensidad, sin embargo, hoy se la ve más lejana. No es con celebraciones inocuas que debe recordarse donde nacimos, no es el tiempo el que pone las condiciones para entender que la situación política y social actual de Colombia nada tiene que ver con un hecho que se perdió en el tiempo y que arrastró en su loca carrera hacia ninguna parte, el verdadero sentimiento patriótico, muchos colombianos han perdido su identidad y buscan afanados en países extranjeros, lo que aquí nos sobra.
La desintegración familiar, la corrupción política y administrativa, la injusticia social, la pérdida de los valores cívicos y ciudadanos, el irrespeto olímpico a la Constitución Nacional, la violación flagrante de los derechos humanos, el desprecio por la vida, el presente autista, la sociedad de pasarela, la alienación derivada de la tecnología de punta y los medios de comunicación, la inversión de los valores, la inmoralidad pública, la práctica abierta y desvergonzada del hedonismo, el amor que nace de veleidades altruistas, generaciones actuales que se jactan de snobistas y la pérdida del temor a Dios, no pueden taparse con la celebración del día de la independencia, no se puede salvar una materia con el examen final cuando durante todo el semestre se la ha mantenido por debajo de 1.
AUTOR: JAIME OSWALDO YANZA LLAMUCA

martes, 21 de septiembre de 2010

LA RUTA DEL LIBERTADOR

POR LUIS JESUS SOLIS GOMEZ
Por aquí pasó Simón Bolívar, decía un aviso colocado sobre una pilastra en la carrera 3ª con calle 12, esquina del parque infantil de Popayán, frente a la Escuela José Antonio Galán. Quién quitó el aviso?, nadie sabe, lo cierto es que nunca más volvimos a saber cuando fue que había pasado el libertador por el parque infantil de Popayán y por el barrio Alfonso López y por el barrio Calicanto hacia el sur que era la antigua salida de Popayán hacia Pasto.
También me enteré cuando era niño que el libertador había llegado en varias ocasiones a Popayán por el barrio Bolívar y por el puente de la custodia que queda junto al puente del Humilladero y de allá empieza la ruta del libertador, por la antigua casa de la Herrería, posiblemente seguía una ruta hacia el oriente hasta la carrera 3ª y por allí hasta el Alfonso López, el barrio Calicanto, pasando por el antiguo puente de cal y canto que pasaba sobre el río Ejido antes de que este río fuera canalizado.
Obras posteriores como la canalización del río Ejido, primero y la variante 1º de mayo , después, atropellaron estos monumentos de la historia dejando el puente del libertador una cuadra más arriba sobre la carrera 4ª que no es lo mismo, pues Bolívar pasó por la carrera 3ª y no por la carrera 4ª.
Siguiendo la ruta del libertador desde la virgen de Calicanto, virgen que fue traída por don Abel Méndez, fundador de la 1ª junta de acción comunal, avanzamos hacia el sur nos encontramos con la Y que bifurca la vía que conduce hacia Poblazón tierra de los últimos reductos que quedan de los indios pubenenses, pasando por Samanga que nos recuerda a la india que se casó con Sebastián de Belalcázar y le rompió el corazón al conquistador llevándolo hacia su ruina.
La ruta del libertador continúa por la otra vía principal que pasa por el museo Efraín Martínez, donde muchas damiselas de la ciudad culta desfilaron frente al pincel de este famoso pintor payanés, autor de ese hermoso cuadro titulado Apoteosis de Popayán, que se encuentra en el paraninfo Caldas y que adorna también las salas de las familias más prestantes de la ciudad.
En ese lugar funcionó un cuartel donde se planeaban las conspiraciones contra los gobiernos de turno. Al otro lado se encuentra la vinera el naranjito donde se fabrica un vino tradicional que viene de padres a hijos. En esta casa también hubo en tiempos pasados un cuartel y hay posiblemente un sótano donde se escondían las armas de los ejércitos en contienda de las guerras civiles del siglo XIX. Algunas leyendas de guacas y espantos les recuerdan a sus habitantes que varios espíritus atormentados rondan por el lugar visitando de vez en cuando a sus habitantes.
En la subida del Boquerón, arriba de la cuerera se encuentra también la casona del Sabio Caldas, que perteneció posiblemente a una hermana del sabio Francisco José de Caldas, donde aún doña Aida Vallejo aún conserva testimonios de las plantas que cultivaba el sabio. Debajo de la casa también se encuentra un sótano donde el poeta soldado Julio Arboleda mantenía encerrados y encadenados a sus esclavos, ya que dicha casa también fue tránsito de trata de esclavos. Lo pone a uno a pensar, qué tenía que ver la hermana del sabio con este guache esclavista.
Escuchando la tradición se dice que la familia Caldas fue propietaria de varias propiedades en todos los alrededores de Calicanto, lo que hoy son dos fincas de Barroplateado: la finca de los cárdenas y la de don Melquisidec Rojas cuya casa junto al barrio Santa Mónica, también posiblemente perteneció al sabio Caldas.
La segunda parte de la ruta nos lleva a otros dos monumentos históricos (la hacienda Versalles y la hacienda Antonmoreno), donde pernoctaron Bolívar y otros personajes de nuestra historia: José Hilario López y José María Obando, de estos dos monumentos nos ocuparemos en otra ocasión.

domingo, 19 de septiembre de 2010

EL CUENTO DEL BICENTENARIO

Por Marco Antonio Valencia Calle
Secretario Ejecutivo Comisión Bicentenario
www.bicentenariocauca.blogspot.com

Con la llegada del 2010 la Gobernación de Cauca hace reconocimientos con el botón conmemorativo Francisco José de Caldas a los 200 personajes protagonistas de la cultura y la educación a nombre del Bicentenario de la Independencia, la alcaldía de Popayán proyecta un megacolegio llamado Bicentenario, en Cali se construye la mega-Avenida Bicentenario, en Cartagena se promueve un barrio Bicentenario de 3 mil soluciones de vivienda, en Bogotá la empresa privada construye el edificio que será el “más inteligente” del país el nombre del Bicentenario. Pero eso no solo ocurre en Colombia, el cuento del bicentenario es largo y abarca a casi todos los países América latina que ya organizan eventos culturales, deportivos, ecológicos, académicos y de infraestructura con el pretexto de “celebrar y conmemorar” los doscientos años de la independencia de América de los imperios europeos.

El Bicentenario está dando para todo, por citar solo algunos ejemplos puedo decirles que: para los amigos de las conferencias y seminarios, el plato está servido: simposios, encuentros y conversatorios de historia, geografía, justicia, equidad, género e identidad, se ofrecen por doquier; los amigos de la gastronomía hace rato vienen organizando dizque banquetes y degustaciones de cómo se comía y bebía hace 200 años y discuten con cara ceñida cuáles fueron los productos fundacionales de nuestra comida diaria; los amigos de la ecología recordando a Mutis y su expedición botánica organizan senderos ecológicos, caminatas y recorridos para reconocer flores y mariposas; los amigos de las cabalgatas ya han realizado largos recorridos por las famosas “rutas libertadoras”; mientras que las academias de las historia, antes instituciones de viejitos aburridos, han cobrado protagonismo, lustre y viveza al ser los profesores de historia los protagonistas llamados a ofrecer visiones, interpretaciones, comparaciones y anécdotas de lo que fue y es, la historia de la patria.

No faltan quienes de mala leche dicen que no se debe celebrar una barbarie que dejó miles de muertos y haciendas arruinadas y los que sostienen que dedicarse a conmemorar con discursos, ofrendas florales y retahílas sin fin, es una barbaridad. Hay otros que sostienen que en 1810 no se dio la independencia, que el triunfo en Colombia sobre los españoles solo se dio hasta el 7 de agosto de 1819, y que el 20 de julio solo fue un evento de verduleras importante solo para Bogotá. Están los que defienden a grito y espada la historia amañada escrita en el Centenario por Henao y Arrubla donde los héroes de la independencia eran bellos, dignos y meritorios y los que festejan que por fin se va a revisar semejante adefesio literario e insulto a la inteligencia.

Incluso están los que dicen que el cuento del Bicentenario es patraña del presidente de turno para llamar al nacionalismo y poner a cantar a todos el himno en torno a su figura, y los que sostienen que si bien el bicentenario se impulsa y financia desde el Estado, el cuento de saber la historia debe ser asumido por todos y cada uno de los ciudadanos responsables que tenemos que aprovechar la coyuntura para saber, conocer, ahondar en temas fundacionales de nuestra identidad.

Como sea, celebramos 200 años de independencia de los españoles, y 200 años de fundada la historia hecha por nosotros mismos. Si bien faltan otras independencias, porque somos presos de otros opresores, ese es otro cuento. Y contrario a lo que piensan los amargados que critican todo, en lo personal me parece genial tener un tema distinto para conversar que no sea el mundial de fútbol o las travesuras de los empleados del presidente, o peor aún, las telenovelas de mafiosos y prepagos de la mafia.
Los artistas andan contentos, tienen tema y perspectiva nueva. Las señoras en las peluquerías ya no solo hablan chismes de las vecinas, ya anda cotilleando sobre los amores Manuelita Sáenz con el tal Bolívar y de los des-chave-tados que sueña con ser la reencarnación del Libertador. En las cárceles se discuten los memoriales de agravios y los pelados gomelos ya se comenzaron a peinar como Camilo Torres, sin contar que todos los estudiantes de leyes quieren ser ten elocuentes como Nariño y no faltan los que andan con telescopio en mano lo Sabio Caldas.
A mí, el cuento del Bicentenario me gusta. Ahora falta ver la responsabilidad de nuestros mandatarios de turno para con la historia. Vamos a ver con qué cuento nos salen para celebrar en este pueblo el segundo centenario de la independencia.

CARTA A SIMON BOLÍVAR, FINALISTA CONCURSO ESCRIBALE A UN HÉROE

Libertador Simón Bolívar
POR: FABIAN ANDRES VALLEJO IMBACHI

EL MORAL, LA SIERRA CAUCA

Querido Simón Bolívar, amigo y valeroso, tu que transitaste por estos caminos y venas de La Sierra Cauca recordaremos tus corceles que anidaron en los pueblos del Macizo Colombiano y se encumbraron cuando gritaste libertad, tu al pasar por los trapiches de taruca que daban tu amenidad, evocas estos caminos de nobles pueblos, de hombres férvidos que lucharon para salir de la opresión y el encubrimiento de nuestras culturas aquí en los arboles su gente dio la vida en aquellos días independentistas por eso te recordamos en la sierra por tu noble causa , el rio esmita en sabaletas te recuerda , en la vereda el túnel , su rio san Pedro y su puente histórico te conmemoran como el restallido de la libertad , eres el hombre de montañas , valles, llanuras y luchas , aquel prócer de la patria que su nacimiento es como una flor que viaja por las riveras dejando la semilla de la historia, tú que no dejas vacios en los furtivos secretos de ser libre has viajado dentro de nuestros corazones como un compromiso sagrado, nos has transportado a un nuevo mundo con el abrir de tus ojos y volverías a dejar cunas de libertad, tú que cruzaste los Andes y venciste a las tropas realistas españolas en la batalla de Boyacá te enaltecemos grito de independencia , ya son 200 años de inspiración al gestar cumbres de libertad , te has asomado frente a nobles sentimientos , estas en nuestra dignidad , somos patriotas que no dejamos caer esta fuerza que rompe las cadenas de la opresión , somos memoria, somos Colombia , somos líneas en el tiempo que aguardan en la noche un nuevo devenir para sentir que una vez más somos libres , has prometido libertarnos y has cumplido , has operado el nuevo mundo , que es promesa de vida , árbol de la vida que se unifica en la Republica de Colombia ,héroe de lucha y tesón es grato conmemorarte en el bicentenario de la independencia de Colombia noble patria que es esperanza, virtud , libertad y orden hijos de Dios que retornan a su pasado para dedicarte una vez más la altísima distinción de prócer venezolano. Tuviste la visión de emancipar a Latinoamérica ya no seremos más esclavos, seremos ciudadanos de bien, de terruño, de entrega y de progreso. Somos herederos de un anhelo social, anhelo creciente que marco el destino de toda una familia colombiana, el látigo del amo ya no nos perturbara somos libres., indígenas, afro descendientes, mestizos todos te recordaremos.

CARTA FINALISTA A UN HÉROE DE LA INDEPENDENCIA

Popayán 00 de febrero de 0000
Mí respetado señor:
Pedro pascasio Martínez
Atento saludo

Mi admirado señor, mucho me temo que las siguientes líneas, para nada comunican noticias esperanzadoras; por el contrario deseo profundamente llenarme de sabiduría para poder enfrentar con valentía y con sólidos criterios de solidaridad y justicia los retos que demandan la actividad pública que decorosamente se me ha confiado.

En calidad de amigos personales y con el rubor a flor de piel debo confesar haber faltado a los mandatos que la constitución y las leyes reclaman a todo ciudadano culto y honesto. Excelentísimo señor, me he apropiado de dineros que debían cumplir otros menesteres; sabrá usted, dineros públicos. Tenía una necesidad acuciante y agotadas las posibilidades éticas y morales. Estuvo muy mal hecho, lo admito. Por ello deseo admitir públicamente mi falta y que se me castigue como es debido; pero antes de ser expuesto al escarnio público quiero pedirle perdón por haber defraudado la confianza que su nobleza deposito en mí. A usted digno de admiración, que con entereza rechazo las dadivas del General Barreiro mis profundas disculpas. Antes de finalizar deseo expresar que es de humanos equivocares pero solo de hombres el reconocerlo
Atentamente

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Honorable senador de la república

NOMBRE: Jaime Alberto Martínez Bolaños

martes, 7 de septiembre de 2010

CARTA GANADORA DEL CONCURSO para ciudadanos

ESCRIBALE UNA CARTA A UN PROCER DE LA INDEPENDENCIA

ORGANIZADO POR
LA SECRETARIA COMISION BICENTENARIO DEL CAUCA-

Popayán, 15 de febrero 2010.

Estimado Francisco José,
Desde estas veredas tropicales en las que comenzamos a transitar por la segunda década de este siglo XXI, pero que parecieran dar lugar a un nuevo camino: el de las postrimerías DE LA ESTÉTICA Y de la vida en el planeta (veredas ayer frescas y casi frías, hoy ardientes y sofocantes); desde esta tierra que, según dicen, guarda tus huesos y te vio nacer, envío esta carta hasta el fondo de tu tumba, más allá del Panteón en el que te encontrabas, más allá de tus huesos, usando para su escritura una máquina asombrosa llamada procesador de texto.
En un tiempo que no se medir, llegará la correspondencia a tus manos y como siempre, te resistirás a abandonar el descanso eterno y atender la lectura semanal de tan mamotrético asunto. Estás en tu derecho; más cuando te enteres de que quien te escribe soy yo, Victoriano Lorenzo, accederás a su lectura: en tu sabiduría conoces que mi abuela materna, que está a tu lado y no me deja mentir, llevaba como segundo apellido el de Tenorio y en su sangre alguna gota de la tuya; en fin, son los vericuetos del parentesco de sangre cuyo laberinto produce múltiples e insospechados encuentros, los que te obligarán a abrir el sobre que contiene esta carta. De otro lado, y sin presunciones de sabelotodo conocedor del universo y sus trasmundos, puedo decirte que sé que han sido muchas las veces en que has deseado romper la mortaja y salir de la tumba (un ejemplo, entre muchos: cuando un Rey de la España de nuestros días, lanzó esa frase cuyo eco llegó hasta tus oídos: “¿Por qué no te callas?”… Fue duro, porque te recordó aquella otra con la se firmó tu sentencia ¿verdad?). Este año, en particular, vas a tener que prepararte porque serás asaltado por múltiples mensajes de toda índole y algunos serán de tu agrado y te ayudarán en el descanso, otros, por el contario te molestarán.
Como el tiempo y el espacio de que dispongo es muy corto para escribir largo, voy al grano. Si llamo tu atención con ésta, no será para recordar el parentesco de sangre que nos une (asunto que por baladí y tonto, no deja de abrir puertas). Se trata de lo siguiente: Desde hace poco más de un siglo el Parque que lleva tu nombre, en cuyo centro exacto se levanta la escultura de tu figura, ha sido objeto de múltiples intervenciones ingenieriles y arquitectónicas; la última de ellas, la más reciente, iniciada en el 2008, y dos años después aún si terminar, es sobre la que quiero hacer algunas observaciones, muy profanas por cierto. Son pocas; pero son representativas, con seguridad, de algunos hombres y mujeres que hemos observado con dolor de impotencia lo que allí, alrededor de tu escultura, en el Parque de Caldas, ha acontecido. Primero: levantaron una enorme calzada por las afueras del parque, cuya área total desconozco, pero, sin duda es por lo menos dos veces mayor que la que ocupa el Parque propiamente dicho; los cuatro costados externos a él han sido “adoquinados” para un espacio “peatonal” y una particular “Plaza de armas” que se lleva toda la atención visual de quienes por allí transitan. Es una obra importante, hecha durante el gobierno de un presidente importante (no podía ser de otra manera). Además transformaron los andenes y esquinas de sus cuatro calles, los ampliaron, adoquinaron y colocaron focos de luces multicolores e intermitentes desde el suelo hacia las paredes. Con lo que se subraya el concepto y el sentido de tan importante obra. ¿Y tu estatua? _“A sí, al monumento no le colocaron ni tan siquiera una veladora”_ comentó un noctámbulo. ¿Será acaso que te han condenado a la oscuridad? ¿o a ser un personaje segundón y sin mucha jerarquía, frente a tan importante obra? Invoco tu saber para resolver estas preguntas.
Segundo, la Plaza esa a la que me refiero (que está en los alrededores del Parque), está mal construida. Sí mal construida, como lo oyes. Observa desde tu altura y mira esas terribles líneas que unen las calzadas de las calles con las carreras; digo “terrible líneas”, porque no se cómo llamar a lo que las une y que en la escuela primaria conocimos bajo el nombre de “diagonal”, ese “segmento de recta que une dos vértices no consecutivos en un polígono”. ¿Es esto una nueva concepción de la geometría? Invoco de nuevo tu sabiduría porque mi angustiosa ignorancia es grande al respecto.
Mi deseo es que te revuelques en tu tumba, después de leer estas líneas.
Hasta Siempre,

VICTORIANO LORENZO:

DATOS PERSONALES
NOMBRE SEUDÓNIMO: Victoriano Lorenzo. Allí está mi foto.
OCUPACIÓN U OFICIO: a veces Antropólogo, a veces Escritor de cuentos y muchas noctámbulo.
Padre de dos hijos. Ex-esposo. Ex-amante.
Ganador del primer premio en el Concurso COMUNARTE de cuento, 2008, Ciudad de Popayán.
En la actualidad preparo un libro de cuentos, cuyo nombre tentativo es: “Mater nostra”.

CORREO ELECTRÓNICO: victorianolorenzo1@yahoo.es

jueves, 26 de agosto de 2010

ACTIVIDADES ESCOLARES BICENTENARIO EN TIMBIO CAUCA
















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